Un hogar hospitalario - Robert Bloch
El tren llevaba retraso y serían ya más de las nueve cuando Natalie se halló en el solitario andén de la estación de Hightower. Como es natural, la estación estaba cerrada por la noche —no era más que un apeadero, pues no había allí ninguna población— y Natalie no supo lo que debía hacer. Había estado segura de que el doctor Bracegirdle vendría a recibirla. Antes de salir de Londres había mandado un telegrama a su tío para comunicarle la hora de su llegada, pero debido al retraso del tren cabía la posibilidad de que hubiese venido y se hubiera marchado otra vez. Natalie miró a su alrededor indecisa y entonces vio la cabina telefónica que le ofrecía una solución. La última carta del doctor Bracegirdle estaba en su monedero y en ella figuraban su dirección y el número de su teléfono. Cuando llegó a la cabina ya había revuelto el monedero y hallado la carta. La llamada resultó ser un pequeño problema; hubo una interminable demora antes de que la telefonista estableciera la conexión y había …