Olalla - Robert Louis Stevenson

Olalla - Robert Louis Stevenson
—Bueno —dijo el doctor—, mi trabajo está terminado; y bien terminado, añadiría yo, no sin cierta vanidad. Sólo queda sacarle a usted de esta fría y enfermiza ciudad, y sugerirle dos meses de aire puro y una tranquila recuperación. Lo último es asunto suyo; en cuanto a lo primero, creo que puedo ayudarle. La verdad es que todo se ha desarrollado de una manera bastante extraña. No hace ni un par de días que el Padre regresó del campo, y como él y yo somos viejos amigos, aunque de profesiones opuestas, acudió a mí para algo relacionado con la desgracia de alguno de sus feligreses. Se trataba de una familia… bueno, usted no sabe nada de España y desconoce por completo los nombres de nuestros nobles; bástele saber tan sólo que fueron gente importante durante un tiempo y que ahora se encuentran al borde de la más absoluta miseria. No les queda más que una casona y algunas leguas de monte agreste, en cuya mayor parte ni una cabra podría sobrevivir. Pero la casa es un edificio antiguo muy her…