Un extraño suceso en la vida del pintor Schalken Por: Sheridan Le Fanu Existe, en este momento, una notable obra de Schalken muy bien conservada. El curioso tratamiento de las luces constituye, como de costumbre en sus cuadros, el aparente mérito principal de la obra. Digo aparente, ya que su valía real no consiste en su técnica —exquisita, de todos modos—, sino en su tema. El cuadro representa lo que podría ser el interior de una cámara en algún edificio religioso antiguo; el primer plano está ocupado por una figura femenina, envuelta en una especie de túnica blanca, parte de la cual está dispuesta en forma de velo. La túnica, sin embargo, no corresponde al hábito de ninguna orden religiosa. La figura sostiene una lámpara en la mano, y debido a ello sólo están iluminados su figura y su rostro; y en sus facciones se dibuja una traviesa sonrisa, sugiriendo que la hermosa mujer está en trance de hacer objeto a alguien de una jugarreta. En el fondo, sumido en la sombra, a excepción del mortecino resplandor de un fuego moribundo que sirv…