El hombre del piso de arriba - Ray Bradbury

El hombre del piso de arriba - Ray Bradbury
Recordaba con qué cuidado y pericia la abuela acariciaba las frías entrañas del pollo recién destripado y extraía las maravillas que contenían: los húmedos y relucientes bucles de intestino con su olor a carne, el bulto musculoso del corazón, la molleja con su colección de semillas. Con qué pulcritud y delicadeza abría la abuela el pollo e introducía su regordeta manita para despojarlo de sus medallas. Estas serían separadas, algunas en recipientes con agua, otras envueltas en papel para luego, quizás, arrojárselas al perro. Y después venía el ritual de la taxidermia: rellenar el ave con pan humedecido y sazonado, y realizar la cirugía con una aguja veloz y brillante, puntada tras puntada, bien apretada. Este era uno de los mayores deleites en los once años de vida de Douglas. En total, había veinte cuchillos en los diversos cajones chirriantes de aquella mesa mágica de la cocina, de donde la abuela, una anciana de rostro amable y gentil, con el pelo blanco como una bruja bondadosa, ext…