Algo llamado Enoch - Robert Bloch

Algo llamado Enoch - Robert Bloch
Siempre empieza del mismo modo. Primero, aquella sensación. ¿Habéis sentido nunca el peso de unos diminutos pies paseándose por la parte superior de vuestro cráneo? ¿Pasos en vuestro cráneo, hacia adelante y hacia atrás, hacia atrás y hacia adelante? Así empieza. Uno no puede ver al paseante. Después de todo, está encima de la cabeza de uno. Si uno es listo, espera una oportunidad y repentinamente deja caer una mano sobre el pelo. Pero así no hay modo de coger al paseante. Se da cuenta. Y aunque se dejen caer las dos manos, siempre encuentra el modo de escapar. Tal vez salta. Es terriblemente rápido. Y su presencia no puede ser ignorada. Si uno no presta atención a los pasos, continúa su maniobra. Se instala en vuestra nuca, y susurra en vuestro oído. No puede dejar de notarse su cuerpo, tan diminuto y tan frío, fuertemente apretado contra la base del cerebro. Tiene que haber algo entumecedor en sus garras, porque no duelen… aunque más tarde se descubran pequeños arañazos en la nuca, que sa…