La aparición del barón Koëldwethout

La aparición del barón Koëldwethout
Por Charles Dickens “El barón Von Koeldwerhout, de Grogzwig [1] en Alemania, era tan parecido a un joven barón como podría esperarse. No tengo ni que decir que vivía en un castillo, porque eso se da por sentado. Tampoco tengo que decir que vivía en un viejo castillo, pues ¿qué barón alemán vivió jamás en un castillo nuevo? Había muchas circunstancias extrañas conectadas con este venerable edificio, de las cuales no era el menos sorprendente y misterioso el hecho de que, cuando soplaba el viento, retumbaba en las chimeneas, o incluso aullaba entre los árboles en el bosque cercano. Y que cuando la luna brillaba se iba metiendo a través de ciertas pequeñas aspilleras en la pared, y llegaba a iluminar bastante algunas partes de los amplios salones y pasillos, dejando a otros en una lóbrega oscuridad. Creo que uno de los antepasados del barón, estando corto de dinero, le había clavado una daga a un caballero que llegó una noche para pedir una dirección, y se suponía que fue a consecuencia de…