La familia del vurdalak - Alekséi Tolstói
EL año 1815, se reunió en Viena la flor y nata de Europa: los espíritus más eruditos, los personajes más brillantes de la sociedad y los más capacitados diplomáticos. El Congreso acababa de terminar sus tareas. Los emigrados realistas se disponían a tomar de nuevo posesión de sus castillos; los guerreros rusos a volver a sus hogares abandonados y los descontentos polacos a llevar a Cracovia su amor a la libertad, para guardarla bajo la triple y dudosa independencia que les habían arreglado entre el príncipe de Metternich, el príncipe de Hardenberg y el conde de Nesselrode. Semejante al final de un baile animado, la reunión, aunque brillante, se reducía a un pequeño grupo de personas, escogidas a capricho, que, fascinadas por el encanto de las damas austríacas, diferían su partida. Aquella alegre sociedad, de la que yo tomaba parte, se reunía dos veces por semana en el castillo de la princesa viuda de Schwarzenberg, a poca distancia de la ciudad, cerca de un lugar llamado Hitzing. Los exq…