La calle - H. P. Lovecraft
Hay quien dice que las cosas y los lugares tienen alma, y hay quien dice que no; yo no me atrevo a pronunciarme sobre esto, pero voy a hablar de la Calle. Hombres fuertes y honorables dieron forma a esta Calle: hombres buenos y valientes, de nuestra sangre, que vinieron de las Islas Benditas, al otro lado del mar. Al principio era un camino transitado por los que llevaban agua desde el manantial del bosque hasta el puñado de casas de la playa. Luego, a medida que llegaban más hombres al racimo de casas en busca de lugares donde habitar, se fueron alzando cabañas en su lado norte, cabañas de recios troncos, con paredes de albañilería en la dirección del bosque porque había allí muchos indios al acecho con flechas incendiarias. Y algunos años después, los hombres construyeron cabañas también al lado sur de la calle. Hombres graves, cubiertos por sombreros cónicos, y portadores la mayor parte del tiempo de mosquetones o escopetas, paseaban por la Calle. Y allí estaban también sus esposas c…