La caja de sorpresas - Ray Bradbury

La caja de sorpresas - Ray Bradbury
Miró por las ventanas de la mañana fría, con la caja de resorte en las manos, escudriñando la tapa oxidada. Pero todos los esfuerzos eran inútiles: el polichinela no saltaba a la luz con un grito, ni sacudía las mangas de terciopelo en el aire, ni se balanceaba en una docena de direcciones con una sonrisa amplia y pintada. Seguía apretado bajo la tapa, en un rígido entumecimiento, resorte sobre resorte. Poniendo la oreja en la caja podían oírse la presión interior, el miedo y el pánico del juguete atrapado. Era como tener en la mano el corazón de alguien. Edwin no podía saber si los latidos venían de adentro o eran los golpes de su propia sangre en la madera de la caja. Dejó caer la caja y miró hacia afuera. Los árboles rodeaban la casa, que rodeaba a Edwin. No alcanzaba a ver detrás de los árboles. Si trataba de descubrir otro mundo, más allá, los árboles oscilaban con el viento, parando la curiosidad de Edwin, deteniéndole los ojos. —¡Edwin! —Detrás, el aliento expectante y nervioso d…